Qué ocurre en la primera cita
Sirve para establecer los hechos: qué quiere conseguir, su situación familiar y patrimonial, sus plazos. Después el notario le dice qué es posible, qué no y qué habrá que conseguir. No hay preguntas tontas, y no hace falta conocer el vocabulario.
También comprueba su identidad y que usted entiende lo que firmará: es lo que hace que la escritura sea difícil de impugnar después.
